sábado, 15 de noviembre de 2008

El Viaje

Maria estaba entusiasmada y ansiosa, iba de un lado a otro tirando ropa en su valija rosa que estaba abierta en la cama, buscaba sus libros preferidos y sus pertenencias más valiosas. Por otro lado, dentro de su bolso de mano, había puesto la fotografía de su familia y sus tan infaltables chocolates.
Su familia ya estaba en el auto, solo faltaba ella para partir hacia el aeropuerto. A las 6:45hs AM, Maria se despidió entre lágrimas y abrazos y partió rumbo a Roma.

Se sentía feliz pero a la vez triste. También un poco asustada, ya que no sabía que le ocurriría ni con que clase de familia viviría el resto del corriente año.
Su “nueva familia” la esperaba ya en el aeropuerto, la saludaron y abrazaron fuertemente. Se presentaron uno a uno los integrantes de la familia y con su típico acento italiano le brindaron un cálido recibimiento, y luego la llevaron a su nueva casa.

El primer mes fue un poco duro, ya que Maria extrañaba su familia, su vida en Argentina y a todos sus amigos.Pero también el lugar era hermoso y valía la pena sacrificar todas esas cosas para tener una experiencia de viaje así. Además ya tenia amigos y la familia la trataba muy bien. Al mes siguiente empezaría la escuela y su nuevo padre le iba a enseñar a conducir.

Ya estaba bastante familiarizada con las costumbres de ese nuevo país y ella ya había sembrado el lugar con un poco de la zúllale lugar que mas le gustaba visitar era el Coliseo Romano, con sus misterios e historias todavía no dejaba de sorprenderla.

Pero aun falta mucho por conocer, amigos que hacer y aventuras por vivir. Maria estaba segura de una cosa: este viaje cambiaria para siempre su vida.

Pamela Vitale

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